La historia que hay detrás su creación ha recorrido el mundo hasta el punto de convertirse en una de las más extendidas leyendas urbanas… Se dice que en los años 70 había una niña de 14 años que estaba en fase terminal de cáncer de boca. Los médicos ya habían arrancado todas las esperanzas de la familia en relación a la cura de la niña, así que la madre de la niña, Ikaka Shimizu, desesperada, acudió a todas iglesias y cultos, pero al no obtener resultado se inició en el ocultismo y satanismo, presentó su hija al diablo para que la curara y le hizo una promesa de fabricar una marca que fuese famosa en todo el mundo, el diablo cumplió su parte y la madre también. Creó a Hello Kitty.
La palabra “Hello” en ingles significa hola, y la palabra “Kitty” de origen chino significa demonio, entonces Hello kitty significaría. “Hola Demonio”. Otra curiosidad es que Hello Kitty no tiene boca debido al caso de cáncer en la boca de la hija de“la hija del demonio”.
su diseñadora. Otro dato es que varios satánicos llevan tatuado a Kitty en la piel e incluso circulan videos de misas negras con la imagen de la gatita que algunos llaman
Existen pocos datos acerca de la biografía de la diseñadora y fue extraña su desaparición de la empresa un año después.
El personaje se ha usado también en otras circunstancias que no tienen nada que ver con el mundo infantil, en 1999, en Hong Kong, tuvo lugar un brutal asesinato que llamaron el Hello Kitty Murder. El popular nombre del caso se debió a que los asesinos ocultaron la cabeza de la víctima en una muñeca de Hello Kitty después de haberla decapitado.
En agosto de 2007, los policías tailandeses que habían cometido pequeñas infracciones como llegar tarde o aparcar en zonas indebidas fueron obligados a llevar brazaletes de Hello Kitty durante varios días como castigo.
También en ese mismo año, fue detenido un famoso narcotraficante colombiano, que aparte de tener una importante colección de objetos y prendas de la gatita, utilizaba la imagen de la marca japonesa para enviar mensajes codificados a sus contactos a través de su correo electrónico
Odiaba ser la última en irse a dormir. Nunca supe por qué, pero ver mi casa en silencio, con los corredores callados y la tenue luz de luna que se filtraba por las persianas me era una experiencia desagradable.
El asunto era todo un tema en mi casa: cada vez que de pequeña me desvelaba, mi padre tenía que quedarse conmigo hasta que me durmiese. Ya más crecida, comprendí que no debía ser tan egoísta e instalé un viejo televisor en mi habitación para aliviar la desesperación que sentía en esas noches en vela. Sin embargo, cada vez que los sonidos de la casa se iban apagando, me apresuraba a dejar lo que fuese que estuviera haciendo y me acostaba a dormir.
Las carreras por no ser la última despierta se prolongaron hasta una noche de marzo. Ya había cumplido mis 17 años y había ingresado a la universidad hacía poco. En ese momento decidí que debía crecer. Aprovechando la proximidad de un examen parcial, decidí enfrentar mis miedos pasando la noche despierta y sola, pero estudiando. Preparé café, compré algo para comer, desplegué mis libros sobre la mesa de la cocina y comencé. Afortunadamente para mis nervios, esa noche todos habían decidido trasnochar: las luces de los pasillos se prendían y apagaban, mis hermanos caminaban por las habitaciones, los televisores estaban encendidos. Todo este movimiento calmó mis ansias y, agradeciendo la familia comprensiva que tenía, pude concentrarme plenamente.
Alrededor de las 3 a.m., el movimiento cesó un poco. Lo supuse normal, porque mis hermanos tenían escuela al día siguiente y papá trabajaba. Mamá seguía despierta, porque de la habitación contigua se escuchaban murmullos (a ella le encanta leer en voz alta, pero esa noche seguramente mantenía la voz baja porque no quería distraerme).
A las cinco, decidí terminar e irme a dormir. Pude oír que mamá seguía leyendo en el cuarto contiguo. Sin abrir la puerta, le dije, «Hasta mañana, disfruta la lectura».
Caminé por el pasillo, la luz se apagó tras de mí. «¡Mamá siempre se anticipa a mis movimientos!», pensé.
Cuando llegué al cuarto de mis padres, para mi sorpresa, me encontré en la puerta con mi madre, quien con cara de dormida se frotaba los ojos. Entre bostezos, me dijo:
—¡Qué bueno que hayas perdido tu miedo a quedarte sola! Nos fuimos a dormir temprano ayer, a eso de las once, para no molestarte. Estabas tan concentrada que ni nos animamos a decirte buenas noches
Te despierta un ruido ahogado a la mitad de la noche.
Sientes que algo extraño sucede.
Sales sigilosamente de tu cuarto, asomándote al pasillo oscuro.
Caminas de puntas y lentamente, pegado a la pared.
Llegas a la puerta. Te asomas.
La cama de tus padres está vacía.
La maldita paranoia, causada por leer creepypastas y ver películas de terror, te obliga a cerciorarte de que no haya sangre que indique que algo les sucedió.
La cama está tendida, y limpia.
Encuentras una nota de tu madre en la cómoda.
En la nota te explican que los invitaron a una cena de último momento y llegarán tarde.
Te relajas, sonriendo por tu imaginación.
Decides acostarte en su cama y esperarlos ahí.
Te avientas al colchón.
Acomodas las almohadas de plumas exóticas que tus papás no te compran a ti.
Sientes las colchas frescas y te envuelves entre ellas mientras te acomodas boca arriba.
Miras al techo.
Los cuerpos de tus padres están brutalmente clavados a la trabe.
Gritas, pero tu grito es callado con una almohada…
En ese tiempo debía tener unos seis o siete años, cuando vivía en Líbano. El país fue desmantelado por la guerra de aquella época, y los asesinatos se habían vuelto algo muy cotidiano. Recuerdo un tiempo especialmente cruel en que, cuando los bombardeos raramente cesaban, me gustaba quedarme en casa, sentado frente a la televisión viendo un programa muy extraño.
Era un show infantil que duraba cerca de media hora y contenía imágenes bastante extrañas y siniestras. A la fecha creo que se trataba de un intento por parte de los medio de comunicación para emplear tácticas de intimidación con el fin de mantener a los niños en su debido lugar, porque la moral de cada episodio giraba en torno a ideologías muy estrictas: cosas como “los niños malos se quedan despiertos hasta tarde”, “los niños malos meten las manos bajo las sabanas cuando duermen”, y “los niños malos roban comida durante la noche”.
Era muy extraño y con subtítulos en árabe en la parte superior. No entendía mucho de eso, pero la mayoría de las veces las imágenes eran muy gráficas y completas. Una de las cosas que más se quedó en mi memoria, sin embargo, es la escena del final. Mantuvieron la misma en cada episodio. La cámara hacia un acercamiento hacia una puerta cerrada, vieja y oxidada. Conforme se iba acercando a la entrada, extraños e incluso agonizantes gritos de dolor se hacían más audibles. Era extremadamente aterrador, especialmente en una programación infantil. En seguida, un texto en árabe aparecía en la pantalla: “A donde los niños malos van”. Eventualmente, tanto la imagen como el sonido iban desapareciendo, y eso era el final del episodio.
Unos 15 o 16 años después, me dediqué a la fotografía periodística. Aquel programa de televisión había quedado grabado en mi mente, apareciendo en mis pensamientos esporádicamente. Eventualmente logré juntar el dinero y decidí hacer una investigación. Finalmente pude averiguar la localización del estudio donde se grababa la mayor parte de la programación del canal. Tras seguir con la investigación y, después de viajar al lugar, descubrí que había sido abandonado después de la guerra.
Entré al lugar con mi cámara. Parecía que se había desencadenado un incendio adentro, eso o alguien tenía la intención de incinerar todos los muebles de madera. Después de algunas horas de cautela haciéndome camino hacia el estudio y tomando fotografías, me encontré con una habitación aislada. Después de romper algunas cerraduras viejas, conseguí abrir aquella pesada puerta, me quedé impávido en la puerta durante largos minutos. Rastros de sangre, heces y fragmentos minúsculos de huesos estaban esparcidos por el suelo. Era un pequeño cuarto y una escena extremadamente mórbida.
Lo que realmente me asustó, pese a todo, lo que me hizo mirar a mis espaldas y nunca más desear volver, fue ver un micrófono enjaulado que colgaba del techo en el medio de la habitación…
El callejón estaba oscuro, húmedo solamente iluminado por la luz del teléfono de Sarah, Que brillaba cada pocos segundos para ver a dónde se dirigía. Sus ojos recorrieron la oscuridad, y ella se sacudió locamente. ¿Qué le había sucedido la noche anterior? era un misterio.
Pensó de nuevo, de vuelta al bar. Acababa de llegar con unos amigos, solo paso una divertida noche afuera. Nada podría haber ocurrido, o eso creía. Ahora estaba temblando, al pie de un edificio a las tres de la mañana.
Sarah se dirigió a las afueras de su barrio, en torno a un área boscosa. Se acercó, apretando los ojos por momentos. A la vez que estaba acurrucada en su abrigo para no pasar frió en aquella noche invernal. Se puso a cubierto los ojos y algo brilló por el rabillo de su visión. Ella instantáneamente mostró como sus ojos se abrieron de nuevo, y sus pupilas se dilataron. Miró a su alrededor.
Nada destacaba en la oscuridad y la lluvia. Se dio la vuelta y continuó su camino de regreso, esperando llegar a casa. Como conocía su entorno, se acordó de un atajo que ella tomaba cuando niña al jugar "a las escondidas" con sus compañeros de juegos de su infancia.
Cualquier cosa que pudiera llevarla a su casa lo más rápido era lo mejor. Sarah se dirigió hacia el bosque. Mientras se abría camino en el primer árbol que había puesto los ojos se impacto. ¿Que estaba marcado en el árbol que había desconcertado a Sarah? ,era lo que parecía un círculo con una X dentro. Ella no sabía nada de su origen o significado, por lo que sólo asumió que era una especie de símbolo de pandillas, o algo por el estilo. Haciendo su camino en el bosque, recordó los tiempos de la infancia que tenía cuando era niña. Ella pensó en voz alta.
"Echo de menos aquellos tiempos. Antes, cuando el mundo no era un ba-"
Su voz se fue apagando. Sarah escucho el fuerte crujido de una rama de árbol en la distancia detrás de ella. Aterrorizada,empezó a correr por el bosque, y pronto se perdió. continuó de todos modos, con la esperanza de encontrar una salida. Su falta de precaución rápidamente dio lugar a que su pierna se atrapase en una raíz cerca de los arboles, y ella cayó al suelo. El intento de levantarse le provoco aún más dolor. Se había torcido el tobillo.
"Alguien por favor... ¡ayudadme! "dijo en voz alta.
El crujido de las hojas se hizo presente de nuevo. Intentó ponerse de pie y salir corriendo, pero su lesión le impidió moverse. Ella apretó los ojos por miedo, y cuando los abrió de nuevo, un hombre alto, blanco vestido con un traje se había puesto de pie ante ella. Su vista se congelo al ver a este hombre. Comenzó a gritar de terror, pero pronto fue silenciada por el hombre delgado y pálido que estaba delante de ella en la oscuridad.
Cuatro horas en punto. Lo que antes era un muchacho joven, ahora era un psicópata de sangre fría. Jeff the Killer acababa de terminar lo que él llama sus "rondas diarias". La matanza de los inocentes, esto era casi todo lo que inunda la mente de Jeff. Arrastró los pies hasta que el cemento mojado y entró en lo que él había llamado a su casa durante años. Jeff puso un pie en un mundo de recuerdos trágicos, agarrando dos botellas de whisky en la mano. Jeff se había convertido en una máquina de matar borracho.
Su cerebro se llenó del dolor del asesinato. Un pensamiento que cruzó su mente psicótica había estado allí desde el primer día. A medida que la lluvia golpeó la casa cansado, Jeff comenzó a recordar la noche en la que él mató a toda su familia. Se echó a reír ante la idea. Si no fuera por su locura, él pudo haber pensado en parar. tenia en su cuerpo el remordimiento por tomar la vida de las personas a las que una vez amó. Pero eso no era posible en este momento. Jeff estaba fuera por una cosa y sólo una cosa. la muerte.
Eran las cinco o las seis de la mañana. Tomó otro sorbo a su alcohol.
"¿Pero para que coño estoy sentado aquí?..." Dijo Jeff
Cuando se levantó para hacer su camino en la noche, se desvió un poco y tomó otro trago a su whisky. El alcohol golpea sus labios cálidos, con sangre, y sintió una extraña sensación. Un impulso repentino le había golpeado. Se puso de pie en la escena, mirando el bosque más allá de la casa. Jeff revisó sus bolsillos, Habían cigarrillos, un encendedor, y por supuesto su cuchillo. Jeff sabía que algo no estaba bien. La sensación que tenia es una mezcla de las ganas de matar de nuevo, y algo muy diferente a lo que había sentido nunca.
Él salió de su casa, en la noche fría y húmeda. Jeff estaba en una calle oscura, su única fuente de luz era una lámpara que ilumina el camino. La lluvia seguia cayendo. Comenzó a moverse en la dirección del bosque. Luchó un poco, su consumo de alcohol esa noche había sido extremadamente alto. El asesino se acercó al bosque desolado. Antes de entrar, dio una rápida mirada a su izquierda. Jeff no estaba lejos de un cementerio. Y temblaba ante el. Un pensamiento estalló en su mente, casi como el viento en una tarde ventosa. La última pieza de su familia estaba a sólo unos metros de distancia, y le hizo una seña.
Movió los pies del bosque y se puso en dirección hacia el cementerio. Mientras caminaba lentamente,tropezó un par de veces que abarcan la distancia corta. Se acercó a la tumba. Jeff la honró con el olor podrido de la muerte, la chaqueta estába cubierto en la sangre y los restos de sus víctimas. Jeff simplemente miró la losa fría de granito. Su visión se distorsionaba demasiado para descifrar cualquier tipo de palabras, debido a esto, se quedó y se quedó mirando. Interior de Jeff comenzó a sentirse incómodo, y su garganta se secaba poco a poco. El mismo sentimiento de minutos antes.
Jeff tropezó de nuevo al bosque. Mientras caminaba temblando hacia el bosque, sus ojos se posaron en un árbol a unos metros más lejos que los demás. Lo que parecía un pedazo pequeño de papel grisáceo se veía colgando de un clavo. Sus ojos borrosos, fueron incapaces de leerlo. No hizo intento tampoco, y se deslizó en la oscuridad lentamente. Casi como si reconocía a este lugar, como si fuera su verdadero hogar.
Apretando sus dos botellas de whisky, intento visualizar el bosque. Jeff admiraba la oscuridad, que le recordaba a un pasillo negro, una en la que el asesino podría fácilmente reducir los cuellos de sus víctimas sin ser visto. Mientras continuaba caminando, Jeff se convirtió en cierto modo, encaprichado. La negrura vacía se arremolinaba a su alrededor. Murmurando para sí mismo en un tono irreconocible, continuó al trote. Algo se sentía un poco extraño. El crujido de las hojas parecía demasiado alto para dar cuenta de una sola persona. Jeff se sintió como si algo se ocultaba más allá de su línea de visión.
"¿Quién está ahí?" Dijo Jeff.
Una gran cantidad de ruido puede ser oído, pero nada fuera de lo común. Los chirridos de los grillos se hicieron más y mas fuertes como Jeff se iba acercando.
"Vamos Tío, en realidad no me gustan los juegos, y menos a las escondidas."
Tal y como Jeff anunció esto, un susurro rápido de un arbusto cercano se escucho. Entro en él antes de que el sonido podría llegar a un silencio por sí mismo. Luego Jeff vio unas ratas.
"Malditos ratas, sólo sirves para crear plagas.", Proclamó Jeff como un roedor corrió por las hojas.
Después de haber visto lo que era en realidad, continuó su paseo de medianoche. La lluvia que chocaba contra su espalda se detuvo lentamente. Su visión se volvió muy borrosa, y un fuerte ruido fue creciendo dentro de su cabeza. Lo que se oía no era más que un producto de la imaginación demente de Jeff, ya que el bosque estaba completamente en silencio.
El ruido que le ahogaba poco a poco seguía molestando a Jeff. Desde su dolor, Jeff cayó a un árbol. Ambas botellas que fueron apretadas por sus manos cayeron hacia el suelo. Uno se estrelló contra la corteza del árbol, y se hizo añicos por todas partes. Cuando sus ojos se reajustaron a la oscuridad una vez más, la visión borrosa desapareció cuando Jeff vio un objeto de color blanco ovalado, como flotando por encima de él. Su mirada se centró rápidamente en el objeto , pero lo que había estado frente a él hace unos segundos habia desaparecido.
"¿Qué demonios fue eso?"
Jeff se rió de su propia observación. ¿Estaba su mente jugando trucos en él?
"¡Ahora sé que no hay ratas!"
Llegó a la conclusión de que algo tenía que estar al acecho en la oscuridad, que le seguía de lejos.
"Eso es todo, he terminado de jugar. ¡¿Quién coño eres, cabrón?!", Gritó Jeff desde la parte superior de sus pulmones con la esperanza de algún tipo de respuesta.. Cuando empezó a caminar de nuevo, sintió el leve hormigueo en el cuello.
"Sal, sal perra!" Gritó él-. "No te ocultes ahora, voy a cortar cada árbol para cortarte la garganta!"
Jeff señaló con el cuchillo hacia un árbol alto y delgado que sobresale de la parte izquierda de su visión, y lo apuñalo. Él se sorprendió al ver que en el contacto directo, el árbol, o lo que él pensaba que era un árbol se desvaneció en la oscuridad, en cuestión de mili segundos. No sabiendo qué hacer, miró rápidamente hacia su derecha, y apuñaló en el negro de la noche. Miró hacia el bosque, y no vio lo que estaba esperado. Lo que se puso delante del niño psicótico era extremadamente alto, flaco, vestido con un traje limpio, negro. Esto fue todo lo que Jeff podría hacer en su momento, ya que la oscuridad distorsionaba su vista.
Los ojos de Jeff se había despejado de nuevo, y rápidamente empezó a observar al hombre. Estaba demacrado, pálido, casi blanco puro en color. Cuando Jeff le miro la cara, pronto llegó a notar la falta de características faciales en este hombre. Esa "cara" estaba completamente vacía, sin ojos, la nariz sin la boca. Sólo un blanco, la cabeza en blanco,. Esto hizo que Jeff se sienten un poco incómodo, y pronto estalló en una carcajada. Aunque sorprendido, Jeff pronto se dirigió a la figura que tenía delante.
"Así que eras el hijo de puta que me perseguia por el bosque ¿eh?"
Jeff se quedó mirando el vacío una vez más.
"Sabes, yo no sé qué coño eres, pero me recuerdas a mí", "Tú tienes la cara blanca como yo, ¡pero lo único que nos falta es una sonrisa!"
Jeff comenzó a reír sin control en su propia locura. Sin embargo, él se detuvo, las orejas de Jeff fueron asaltadas por el hombre, y Jeff cayó al suelo. Estaba envuelto en la oscuridad mientras le apretaba las orejas. Él se liberó del dolor, sacó su cuchillo una vez más, y comenzó a apuñalarlo. Cada uno de sus movimientos fueron inútiles, ya que el hombre se movia hacia todos los lados, casi como si estuviera teletransportandose de un lugar a otro para evitar los ataques.
El Slenderman y Jeff comenzaron a luchar. Jeff comenzo a notar los tentáculos que colgaban de la parte posterior de su atacante. Agarraron a Jeff, y su respuesta fue cortar con su cuchillo a cada uno que se le acercaba. Jeff logró cortar lo que parecía ser un brazo. En casi un instante, el miembro volvio a regenerarse rápidamente en su lugar. Esto asombro a Jeff. Se sentía casi como si el hombre era un árbol alto, y sus tentaculos ramas simples. Jeff huyó de la selva, porque sabia que no podia luchar contra su adversario ya que este era su territorio.
Jeff salió corriendo para evitar que le hombre le atacase, y no pensó volver a entrar en el bosque de noche. . Corrió hacia él primer árbol que había visto solo por instinto, y leyó la nota que había visto desde la distancia.
"No entrar en este bosque por la noche, un hombre alto y ha sido visto en la zona recientemente, algunos le llaman el Slenderman. Tenga cuidado,si entra se esta jugando la vida".
Cualquiera que sea el ser que le había acechado en el bosque antes se conocía como Slenderman. El nombre encaja perfectamente con la descripción de la figura alta y blanca. Jeff se apresuró hacia el cementerio, donde le esperaba su enemigo, blandiendo su afilado, cuchillo ensangrentado,el deseo de Jeff se había concedido, ya que el Slenderman había desaparecido del bosque. Parecía como si no se atreviese a dejar su casa .Los instintos del psicópata empezaron a volver, y saltó hacia Slenderman. Jeff se agarró rápidamente por su enemigo, y lo arrojo contra un árbol cercano.
Jeff procedió a golpear de nuevo a los tentáculos que lo habían agarrado.La sangre manaba de la herida profunda de Jeff. La figura blanca no mostró emoción alguna, y comenzó a pegar a Jeff una vez más. Mientras continuaba aplastar Jeff contra los árboles, y las losas de piedra, el cuchillo de Jeff resbaló de su mano y este cayo al suelo.Al chocar con el suelo, el cuchillo de Jeff se deslizó en su propio estómago en cuestión de segundos. La sangre emanaba de la herida, y pronto el suelo estaba cubierto de un líquido rojo. Se puso de pie con una sacudida.
"¿Eso es lo mejor que tienes Slendy?" "¡Mi padre me ha pegado hostias mas fuertes que esto! ¡Demuéstrame lo que sabes!"
El Slenderman permaneció en silencio, pero siguió luchando. El hombre cogió un trozo de granito de una lápida, pero antes de que pudiera apoderarse de ella, Jeff arrancó el cuchillo de su intestino, y lo arrojó directamente a Slenderman. Precisión de Jeff era increíble, y cortó una de las extremidades del hombre. El brazo izquierdo Slenderman fue desaparecido por completo, ya que cayó al suelo provocando un ruido estremecedor. Slenderman rápidamente desapareció en la oscuridad, pero seguido por Jeff. En su mano derecha, sostenía un trozo de granito, que procedió a tirar de golpe en el costado de la cabeza de Jeff. Jeff cayó al suelo una vez más, y Slenderman lo dejo casi inconsciente por el golpe.
No se quedó allí por mucho tiempo antes de que fuera capturado por su agresor, y fue arrojado contra una tumba. La piedra explotó al chocar con Jeff. De pie, una vez más, los ojos de Jeff se centraron en el nombre en la tumba. Cuando sus ojos se cruzaron con el nombre en el granito, sus ojos negros se ensancharon. Las palabras escritas a través de la losa gris fueron reconocidos por Jeff en un instante. Leyó el nombre de su hermano, Liu. Algo estaba corriendo por Jeff. La ira se apodero de el , y en un instante arremetió contra Slenderman a una velocidad increíble. El cuchillo de Jeff fue reduciendo a través de su traje, así como su pálida piel. Slenderman comenzó teletransportarse hacia el bosque.
"¡Vamos perra, no he terminado contigo todavía!" Gritó Jeff. "¡Quiero ayudar a conciliar el sueño! ¡Es que te ves muy cansado!"
Lo que fluía a través de Jeff hizo que su locura le hiciese entrar en un estado de saturación. Corrió hacia Slenderman, y de nuevo se vio en el bosque. Corrió por todo el bosque, sin observar su entorno. Jeff estaba en el bosque, todavía persiguiendo al hombre. Slenderman continuó transformándose alrededor del bosque. La falta de precaución de Jeff le hizo tropezar con una rama acostado en su camino. Como se estrelló contra el suelo, fragmentos de vidrio le traspasaron, y las cosas que llevaba en los bolsillos habían chocado entre ellas y caído. Sus elementos dispersos de la tierra. Cuando Jeff miró hacia arriba, con el rostro destrozado, con sangre, el olor a alcohol le honró. Jeff sabía que había estado aquí antes, y había caído en este árbol y dejó caer la botella.
Jeff buscó desesperadamente su cuchillo.Jeff había agarrado su mechero. Rápidamente trato de prenderlo, con la esperanza de que las pequeñas llamas proporcionarían una fuente de luz. Sus manos ensangrentadas cubiertas de plástico en el líquido rojo. Después de muchos intentos desesperados, una pequeña llama, naranja fue producida. Jeff tiró el mechero en frente de él mientras intentaba encontrar el cuchillo que estaba cerca de él. Antes de que pudiera hacer otro movimiento, Slenderman apareció ante él. La cara lisa de color blanco que había visto antes estaba cubierta entre barras y la sangre oscura. A pesar de que parecía herido, Slenderman seguía siendo fuerte.
Intensas llamas aparecieron en el suelo. Ambos adversarios huyeron de las llamas. Antes de que ninguno de ellos podía poner distancia entre ellos y la llama, que fue encendida por el alcohol que habia ensuciado el suelo. En cuestión de segundos, el bosque ardía desde el principio.
En vano, Jeff fue retirado por el Slenderman, y ahora estaba atrapado en sus garras. Slenderman lanzó a Jeff contra un gran árbol. Como Jeff voló hacia el árbol, un dolor agudo golpeó Jeff recta en la parte posterior. Continuó hasta que vio una rama grande deslizándose por su torso y se golpeó la base del árbol. Jeff había sido cruelmente empalado por una rama larga.
La sangre brotaba de su boca y heridas abiertas mientras gritaba de dolor. Slenderman huyo a una zona de seguridad, donde el bosque no había sido quemado hasta el momento. Observó a Jeff cuando intentaba escapar. En este punto, la Slenderman sabía que era imposible escapar. El monstruo blanco podía escuchar gritar Jeff, incluso desde una gran distancia a pie. Continuó fuera de su territorio, y dejó Jeff a arder en las llamas.
El fuego se hizo más brillante y rodeo Jeff. Luchando para evitar el intenso calor, se deslizó violentamente su cuerpo contra el árbol. Había llegado a su límite y su estado de ánimo quemado al igual que el bosque lo hizo.
"Una joven de nombre Sarah Burgess ha sido reportado como desaparecido. Fue vista por última vez en Drop In Bar & Grill a las 9 pm o reloj ' Si usted tiene alguna idea sobre el paradero de Sarah Burgess, por favor llame a la estación al 404-835-HELP (4357). En otras noticias, un incendio forestal se ha desatado en el área local, la causa aún no ha sido descubierto. Los investigadores están estudiando los restos del bosque. El fuego ha sido extinguido..."
Marcos apagó la televisión, y se dejó caer en su cojín del sofá.
"Hola cariño, ¿quieres ir a echar un vistazo a la selva? Han extingido el fuego.También hay una chica desaparecida, vamos a ver en que podemos ayudar".
"¿Podemos hacerlo en otro momento? Estoy un poco ocupado ahora Mark, y si la policía no puede encontrar a esa chica, ¡que vamos a hacer nosotros? Protestó Julia.
Marcos argumentó. "Vamos, no te dolerá nada. No va a ser más que un paseo de cinco minutos!"
"¡Está bien, supongo, pero sólo cinco minutos!".
El hombre se puso los zapatos y salió de su casa con su esposa. Mientras caminaban hacia el bosque quemado, pudieron ver que algo se movía en la dirección opuesta. Parecía algo humano. A medida que se acercaba hacia ella, se dieron cuenta de que parecía tener graves quemaduras en su rostro y llevaba una sonrisa poco natural dibujada en su rostro. Era completamente blanco, con toques de gris en lo que parecía que había sido quemado. Es largo, su pelo estaba chamuscado. Se acercaron a él y le gritó Mark.
"Hey amigo, ¿necesita ayuda?", Gritó Mark.
El hombre se movió rápidamente hacia la pareja. A medida que se acercó, sacó una hoja gruesa cubierta de un líquido rojo.
"Yo no, pero puedo decir que necesita un poco de ayuda para dormir."
Jeff redujo el cuchillo por el cuello del hombre, y este cayó al suelo. Su esposa comenzó a gritar en voz alta. Ella no pudo continuar, ya que ella, fue apuñalada en el corazón con el cuchillo.
"No te preocupes por mí. Sólo tienes que ir a dormir".
Cuenta la leyenda que un autobús escolar se detuvo sobre las vías del tren en un paso a nivel, su conductor estaba tan borracho que no se dio cuenta de donde había aparcado mientras bajaba a orinar. Por desgracia a los pocos segundos un tren de mercancías que circulaba a gran velocidad chocó contra el bus matando a todos los niños que había dentro, los pobres angelitos casi ni se dieron cuenta. Se dice que desde entonces sus almas sin descanso penan en ese mismo punto deseando cobrarse la vida de quien les dejó a su suerte por influjo del alcohol.
Cualquiera que se detenga por la noche en el paso a nivel del tren con la luz en rojo sufrirá su ira ya que decenas de pequeñas manos invisibles empujaran su coche hacia la vías, donde serán aplastados por el tren. Los más afortunados podrán acelerar su vehículo y escapar a tiempo, pero los espíritus de los infantes impedirán a cualquiera que haya bebido o esté borracho escapar con vida. Según los testimonios de los pocos supervivientes a veces cuando los cristales de los coches están empañados se pueden ver sus manitas apoyándose en el cristal mientras te empujan a tu muerte. Otros dicen haber escuchado las voces y lamentos de los niños mientras permanecen en el sitio.